El nuevo Linux planta cara a Unix
"La evolución tecnológica que significa la aparición del núcleo 2.6 es un nuevo paso para dejar sin argumentos a los responsables de tecnología que se gastan decenas de miles de euros en servidores, a veces con fondos públicos, que tranquilamente podrán ejecutar Linux en un ordenador personal", afirma Ricardo Galli, profesor de Sistemas Operativos de la Universidad de las Islas Baleares.
Los servidores Linux equipados con Intel (Xeon e Itanium) o AMD (Atlhon y Opteron) pueden equiparar ahora su rendimiento con los sistemas Unix basados en procesadores RISC. "Esto reforzará la estrategia Linux de fabricantes como HP o IBM, pero debilitará a Sun Microsystems, que en la gama media de servidores sólo confía en su Unix Solaris", explica Carlos Pérez, director técnico de Afina, distribuidor de SuSe Linux en países hispanos.
"Al joven Linux todavía le queda mucho por demostrar. De momento se modifica muy a menudo y todavía carece de la estabilidad necesaria en los sistemas críticos que sí tiene Solaris con procesadores Sparc. Además de que le falta soporte de los desarrolladores", replica Cecile Eguizábal, responsable de desarrollo de negocio para pymes en Sun.
IBM, que ha colaborado activamente en el desarollo del núcleo 2.6, combina ambas fórmulas. Sus servidores pSeries, con procesadores Power 4, se seguirán comercializando tanto con Unix como con Linux. "Las decisiones de los clientes dependen más de las aplicaciones que ya conocen o que necesitan, en mayor grado, que del precio", asegura Santiago Bollain, responsable de estos servidores en IBM.
La novedad protagonista de 2.6 es sin duda la capacidad de multiproceso. A su lado, la contribución a los sistemas de sobremesa tiene menor entidad. Sin embargo, el sistema planificador mejora la interactividad con el usuario al repartir el uso del procesador de forma más equilibrada, lo que evitará los conocidos saltos del ratón en Linux. También se amplía y mejora el soporte de los buses de comunicaciones FireWire y USB 2.0, de los recientes aparatos periféricos, especialmente teclados, dispositivos touch pad (ratones de superficie para portátiles) y conexiones inalámbricas.
También se adaptan las funciones de control de energía que incluyen las BIOS modernas y, gracias a HAL, el proyecto que impulsan las iniciativas Gnome y KDE, las aplicaciones gráficas de usuario podrán soportar la conexión de dispositivos en funcionamiento (hot plug). En cuanto a la movilidad, la variante incrustada de Linux 2.6 se beneficia del proyecto uCLinux, que impulsan fabricantes como Motorola, Hitachi, Palm y otros para facilitar la implantación de Linux en dispositivos y teléfonos móviles.

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